10 Junio 2.012
He buscado "pencón" en el diccionario y no aparece, pero puedo asegurar que carrera pencona significa carrera dura de coj.....
No
era la primera carrera de Montaña que hacía, incluso corrí el año
pasado una Maratón de Montaña, pero sin duda alguna esta ha sido la más
dura a la que me he enfrentado hasta ahora, si a los 2.700 mts. de
desnivel acumulado le sumamos unas bajadas por terreno infernal de
piedras y muchas zonas de hierba alta y matorral con ausencia de caminos
donde casi no ves por donde pisas nos encontramos con un coctail
explosivo de dureza y dificultad técnica.
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Primer kilómetro por el pueblo |
Tuvimos que madrugar mucho para desplazarnos hasta
Aldeanueva de la Vera, porque la salida estaba fijada para las 8:30,
afortunadamente, el día amanece con una temperatura ideal y casi sin
darnos tiempo a pensar en lo que nos espera por delante, estamos debajo
del arco de salida.
Atravesamos
el pueblo durante un par de kilómetros, prácticamente los únicos que
puedo correr en torno a los 5 minutos/km, porque rápidamente al salir a
los primeros caminos, empezamos a subir y toca ponerse en fila india.
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Recorrido muy técnico, tanto de subida como de bajada |
Una de las mayores dificultades de esta carrera,
radica en que del total de 1.350 mts. de desnivel positivo, la mayoría
se salva en la primera mitad de la carrera, casi se trata de un
Kilómetro vertical a lo largo de unos 8 kilómetros de subida continua,
sabiendo esto, me tomo la subida con tranquilidad, caminando en los
tramos más duros y reservando para poder correr en el último tercio de
la carrera, los dos últimos kilómetros de subida son prácticamente de
escalada hasta llegar al paso de los Buitres, para hacerse una idea,
estos dos kilómetros los marco en 16:22 y 14:45 min/km, a pesar de lo
cual voy pasando a gente en la ascensión, con el trámite obligado de
tener que ir pidiendo permiso a los que me preceden porque no hay sitio
para más de uno.
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En uno de los completos avituallamientos |
Desde aquí, continuamos subiendo un poco más hasta
el punto más alto de la carrera, con una visión espectacular de todo el
valle del Tietar, desde ese momento, tengo que reconocer que me fue
bien el planteamiento conservador del principio, a pesar de llevar el
tobillo vendado e ir con más precaución que la que hubiera tenido en las
bajadas por el reciente esguince, mi aceptable capacidad de bajar hizo
que no me volviera a ganar puesto nadie, porque los únicos dos
corredores que me pasaron en una bajada suicida, se quedaron después de picnic en un avituallamiento.
Después
terreno muy variable, prados encharcados, hierba y matorral alto que
ocultaba piedras traicioneras y en los que no era difícil perder el
camino de las balizas, pasos de riachuelos, caminos con algún repecho
más y finalizar con una bajada criminal por una calzada romana de
piedras, que hizo estragos en los tobillos de muchos corredores.
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