sábado

I Rock'n'roll Madrid Maratón

22 Abril 2.012
Siempre habrá montañas que escalar y retos que conseguir para todos. Yo quiero ser el pionero de mi propia aventura.

Reto 3 meses, 3 maratones conseguido, Sevilla 3h36', Badajoz 3h31' y Madrid 3h49'.
Fin de semana largo que se presentaba ideal para compaginar dos de mis aficiones preferidas, viajar y correr, así  hemos podido pasear, tapear, ver animalitos y seguir conociendo Madrid durante el sábado y el lunes y dejar el correr para la mañana del día favorito del runner, el domingo.

No las tenía, sin embargo, todas conmigo este domingo. Sabía que podía culminar mi reto pero debía gestionar muy bien los tiempos para llegar con opciones, primero de acabar, y después de acercarme a las 3h45' que me había fijado de objetivo, prácticamente no había entrenado en serio las últimas semanas debido a la lesión del gemelo y las fuerzas después de lo recorrido este año ya estaban bastante justas, en esto había trabajado mentalmente los últimos días y a pesar de la vorágine de saludos, nervios, abrazos y caras que reconocía al acercarme a Correos, no me distraje.
Quedada en Correos. Foto de Raúl
Aun a fuerza de que me olvide de alguien a quien ruego de antemano que me perdone, me atrevo a citar a los que saludé para que pueda recordarlo al leer esto en el futuro. Al primero que reconocí y saludé fue a Victor, inmediatamente después a Marcos, Halfon, Alex, Tomás y Jan. Sergio le puso una cara a un gato con botas, saludé a Raquel, Belén, Rafa, Jaime, Raúl, Yolanda, Charlie, Satur, Pepe y a otros que no conocía. El último en aparecer fue Espíritu ( González) y eché de menos poder conocer a Tania, a Fer, a Juan de triclinium (aunque ahora lo veo en la foto) y a Javi (unyko), espero que coincidamos pronto en otra.
Con Alex camino de la salida.
Me fui con Alex buscando el cajón 3, al final lo encontramos tras pasar por lo que quedaba de los baños a cinco minutos de empezar, no sé como alguien que expulsa eso del cuerpo puede luego correr 42 kms. Veo a Alex muy concentrado y le deseo suerte, creo que no era día para seguir su ritmo y después he podido comprobar que no me equivocaba ante el carrerón que hizo, así que en el momento que la ola de corredores empieza a moverse le pierdo la pista.
Me dejo llevar por la marea sin mirar crono, solamente escuchando la música de fondo y tratando de ir cogiendo ritmo muy poco a poco. En el Bernabeu veo que me he dormido un poco, una cosa es ir tranquilo y otra que se me vayan los primeros kilómetros cerca de los 6 minutos, así que comienzo a buscar mi velocidad crucero de 5:15, difícil de conseguir porque no creo que en todo el recorrido haya más de 500 metros llanos-llanos.
Palacio Real. Foto de mi hijo
Impresionante el tsunami multicolor subiendo por Raimundo Fernández Villaverde, las bandas al borde de la carrera de las que destaco una en la que había una vocalista a lo Chrissie Hynde, el ambientazo de gente por Fuencarral, Gran Vía, Preciados, Sol y casi en volandas llegar al Palacio Real donde me espera mi familia, saludos, besos y sigo camino de la Media que paso casi sin enterarme en el tiempo que había previsto en un principio, 1h52'.
Paso por la Media. Foto de Guillermo
Es entonces cuando me despierto del sueño en el que había estado inmerso hasta entonces y decido empezar a correr un poco. Aunque a muchos se le atraganta, el paso por el Paseo de la Florida y la Casa de Campo lo disfruto corriendo de verdad, con flow, llevo en el recuerdo la cantidad de veces que he leído entradas sobre circuitos, tapias y lagos, me tomo mis semillas de soja saladas del Mercadona, bebo agua y mi ritmo se acelera casi sin querer, adelantando corredores a menos de 5'/km. Sé que lo puedo pagar después, pero en ese momento no me importa, estoy corriendo un Maratón, estoy corriendo por la Casa de Campo en Mapoma y lo quiero sentir.
Casi tapado, en el km.31 a la salida de la Casa de Campo. Foto de Raul
A la salida, subo la cuesta rodeado de gente jaleando, como si estuviera tirando de una bici camino de Alpe d'huez, impresionante. Alcanzo a Victor sobre el km. 31, me comenta que está empezando a pasarlo mal, me anima a seguir porque llega terreno favorable y sigo adelante, con buen ritmo hasta atravesar el puente junto al Calderón.
km. 37, ya se nota el paso de tantos kilómetros
Paso el km.35 en 3h04', pero en la primera de las cuestas fuertes empiezo a perder fuelle, parece que la inactividad de las últimas semanas me empieza a pasar factura y noto una gran pérdida de fuerza muscular. No fue de golpe, simplemente me empezaron a pesar las piernas, a doler las rodillas, a notar rígido como una piedra el gemelo y seguí corriendo por inercia, aun así seguía adelantando a mucha gente andando en los tramos duros, es pura magia, durante esos largos minutos el cuerpo se niega a seguir, estoy deseando parar, que llegue el final cuanto antes, pero no paro, sigo corriendo porque a la vez estoy saboreando hasta la médula la esencia que busco cuando corro una Maratón.
Cuando alcancé la Puerta de Alcalá, supe que lo había conseguido, mi reloj ya marcaba las 3h40' y también tuve la certeza que en los últimos 5 kilómetros se me había escapado la última puja. La recta de meta se me hizo larga, antes de parar el crono en 3h49' tuve tiempo de acordarme de Sevilla, donde tambíén tuve un bajón al final, de Badajoz donde hice los últimos kilómetros a  4'40'', de los días que intentaba correr lesionado y mi mujer me recibía preocupada cuando oía abrirse la puerta diez minutos después de salir de casa, de las largas tardes con luz que me esperan corriendo por la Sierra.
Tuve tiempo de darme cuenta que no tengo escapatoria, que pronto estaré tramando nuevos retos, nuevos objetivos, ni más ni menos valiosos que los de los demás, pero que  perseguiré con ahínco porque serán los míos.
  

VI Media Maratón de Cáceres

15 Abril 2.012
Qué hacer cuando no quieres correr deprisa y no puedes correr despacio.

De ninguna forma podía salir fuerte, renqueante de una tendinitis, dos entrenamientos de 13 y 8 kilómetros en los últimos 20 días no era un gran bagaje, en cualquier momento podía darme un pajarón o peor aún, romperme definitivamente en puertas del Rock'n'roll Maratón Madrid y lo sabía. Lo sabía, y a pesar de todo, también sabía que en mi naturaleza no está competir en "modo cochino", es superior a mis fuerzas, así que me dí los primeros kilómetros de sube y baja y piso empedrado criminal para hacer un examen global de la situación y ver si mantener un ritmo de 5-5:10 o aflojar un poco.
El caso es que a partir del km. 4 la pierna me mandaba cada vez mejores sensaciones, iba fácil y a pesar de algunas buenas ráfagas de viento gélido (genial poder correr a mediados de abril a 7-8º), me puse en parciales de 4:25-4:40 todo el resto de la primera vuelta.
Vuelvo a regular durante el tramo dificultoso de la segunda vuelta y en el 14 me tomo mi gel habitual, comienzan a bajar nuevamente los tiempos aunque las piernas empiezan a pesar más, los cuadriceps empiezan a notar la inactividad de las últimas semanas a pesar de que el gemelo resiste perfectamente el envite, la fatiga es mayor a la habitual para mantener esos ritmos, afortunadamente los últimos kilómetros son favorables y decido ir un poquito a más, en el último kilómetro distinguí un poco por delante a Juan Pedro y decidí alcanzarle, me comentó que se le había hecho larga la segunda vuelta, a pesar de eso tuvo fuerza para salir escopetado al esprint mientras yo recogía a mi hijo pequeño, al que le hacía ilusión entrar en meta conmigo. 
Al final 1h38', muchísimo mejor de lo esperado en todos los sentidos.
Lo negativo:
- El cambio de recorrido es más vistoso, pero solo si vienes de turismo, a la gente que viene a correr de verdad le costará volver porque incluso hay riesgo de lesión en algún tramo, no me quiero imaginar si hubiera llovido.
- No se puede admitir que haya que esperar una cola de 20 minutos sudando y con bastante frío para recoger la bolsa del corredor y tu mochila, no sé que problema hay en dar la bolsa junto con el dorsal.
Lo positivo:
- Correr en circuito permite a la familia que pueda seguirte en varios puntos, lo que te da un punto de motivación importante cada vez que te cruzas con ellos.
- Ha sido un placer estrenar la camiseta de mi nuevo club en mi ciudad y establecer relaciones con muchos compañeros y futuros buenos amigos.
- Mi cuñado se ha marcado un carrerón en su estreno en el mundo de las carreras, 1h34' siendo más futbolero y bicicletero que corredor es un gran resultado, enhorabuena Paco.
- La respuesta del gemelo ha sido buena, no se ha curado y seguiré mimándolo, pero ahora ya sé que hasta cierto límite aguantar, aguanta.
- A pesar de la rápida pérdida de forma, también sé que mi fondo me da para terminar mi quinta Maratón y la tercera de mi reto particular, eso sí, tendré que calibrar muy bien mi estrategia y convertirme, por primera y espero que última vez en mi vida, en ultraconservador.
- Si con estas condiciones personales y de circuito puedo hacer relativamente cómodo 1h38', veo mucho más cercana ahora la posibilidad de bajar de 1h30' en el futuro.
- Ya solo quedan cinco días para ir a Madrid.
Después de todo, me quedo con que hay más cosas positivas que negativas.

XX Maratón Popular de Badajoz

18 Marzo 2.012
  
La cabeza propone y el corazón dispone.
Estaba esperando a que dieran la salida y todavía no sabía como iba a afrontar la carrera, se lo había comentado a Juan Pedro unos minutos antes cuando hablamos, salir tranquilo y a ver que pasa.
Vamos ultimando detalles y entre fotos con algunos de mis nuevos compañeros de equipo y esos pensamientos dubitativos estaba cuando anunciaron por megafonía que quedaba un minuto para la salida, y yo sin conectar el garmin ni calentar nada de nada, preparo el crono rápidamente y cuando suena el disparo aún no ha pillado satélites, voy andando despacito, y milagrosamente antes de cruzar la alfombra se conecta, ¡ Uff ! menos mal, y ahora qué?. Ah! que hay que correr más de 42 kilómetros, pues nada, a por ello.
Decido trotar hasta que el pulsómetro se estabilice en 140 pulsaciones, la gente se va poco a poco acomodando y en el kilómetro 3 veo algo menos de 16' en el crono. No está mal pero no me he levantado a las 6 de la mañana y me he hecho 90 kilómetros un domingo para venir a trotar un poco, así que decido que voy a exigirme un poquito más, hasta las 150 pulsaciones, y empiezan a salir kilómetros en torno a 5'. El día está perfecto, después de una semana muy calurosa, el domingo amanece con 8 graditos que saben a gloria cuando se trata de correr, la carrera es a dos vueltas a un circuito de 21 kilómetros bastante llano, aunque con dos tramos de subida continua tendida y otros dos de bajada, y con demasiados kilómetros por zonas bastante solitarias y pobres de animación, no encuentro ningún grupo que se acople a mi ritmo, pero voy muy cómodo, me tomo un gel en el 14 y decido seguir así la primera vuelta para conocer el recorrido y después seguir improvisando;  un poco antes de llegar a la Media conecto con un grupito que escolta a una chica que busca bajar de 3h40' y me uno a ellos durante unos kilómetros, pasamos la Media Maratón en algo más de 1h45', practicamente el mismo tiempo que en Sevilla, pero con 10 ppm medias menos, significativo.
Paso por la Media Maratón
Pasando el puente, tomamos de nuevo la larguísima Avenida de Elvas y empieza a soplar viento en contra, decido regular un poco y me tomo el segundo gel en el 23, los parciales suben a 5:10, pero sigo muy cómodo y con las piernas   bastante frescas. Por suerte la Avenida es de ida y vuelta, y al girar los 180º el viento deja de molestar. El espacio entre corredores empieza a alargarse y en muchos tramos vamos prácticamente solos, a pesar de haber comenzado más de 550 corredores, muchos se han parado al pasar la Media y 42 kilómetros son muchos para menos de 400.
El kilómetro 30 coincide con una de esas zonas de subida del circuito que acaba en el colegio Diocesano, en este punto hice un experimento nuevo, en otras maratones había tenido un problema en los kilómetros finales, y es que no asimilaba el líquido que ingería, me notaba el estómago hinchado y sin embargo mantenía mucha sed, y eso repercutía tanto en mi estado de hidratación como en malestar en el vientre. Leí por ahí que los asiduos a pruebas irons y ultras introducían alimento salado y pastillas de sal para facilitar esa asimilación y decidí probar, en un principio no sabía que usar, pero a última hora me decidí por llevar una bolsita con semillas de soja fritas saladas que encontré en un Mercadona y la verdad es que fue todo un acierto, quizá fuera efecto placebo o quizá no, pero me noté en plenitud de facultades a partir del kilómetro 32, vi al tío del mazo, pero reflejado en otros corredores, no en mí, de tal forma que fui acelerando el paso poco a poco.
El 34 también picaba hacía arriba, me tomé el último gel y empecé a pasar corredores, las rodillas empezaron a quejarse, creo que no están acostumbradas a ese ritmo después de tantos kilómetros, pero no les iba a hacer caso, al paso del punto kilométrico 36 vi que llevaba algo más de 3 horas y por primera vez pensé que si lograba mantenerme a 4:45, podía llegar a bajar de 3h30', así que me puse a tirar y en esos últimos kilómetros a mí me pasaron 2 corredores que iban como una moto  mientras que yo pasé a más de 30, una auténtica gozada. Mis cálculos hubieran dado resultado si un Maratón tuviera 42 kilómetros, me faltó pensar en los 195 metros finales, así que al aparecer en la recta de meta y ver a lo lejos como subía al reloj oficial el 3h31', ya supe que no podría ser, mi garmin marcó 3h30'58'', pero nadie me quita haberme dado en esta prueba un auténtico festín de endorfinas.

lunes

Media Maratón de Mérida

4 Marzo 2.012

A quien le importe el paraje por donde corre, que no se pierda algún año la Media Maratón de Mérida. 
Aprovechando que la hora de salida de la carrera era a las 11:00, he podido viajar a  Mérida con la familia, así mientras yo me dedicaba a correr, ellos podrían disfrutar de un paseo por esta histórica ciudad, y es que a veces no disfrutamos lo suficiente de lugares que tenemos cerca, precisamente por tenerlos tan a mano. 
Todo el viaje nos acompaña un niebla espesa que me hace temer que el tiempo no acompañe, pero nada más bajar a nivel del río Guadiana, la niebla se disipa y la verdad es que hemos tenido un gran día, incluso bastante caluroso cuando aparecía el sol entre las nubes.
Después de recoger el chip y el dorsal, nos acercamos a dar un paseo a un parque cercano, aprovechando para estirar un poco, y al volver, tengo la suerte de encontrarme de frente con Yolanda, que aunque está algo nerviosilla, la noto superconcentrada y con la vista puesta en su objetivo del 22 de Abril. Aunque luego no coincidí con ella, la vi entrar en meta cuando yo me iba y la verdad es que se está conviertiendo en una pingüina muy, muy veloz. Un placer Yolanda y espero con impaciencia esa crónica.
Mi carrera en sí no ha tenido mucha historia, tenía pensado poner ritmo de 4:40 min/km y ver que sensaciones tenía en mi cuerpo quince días después de un Maratón y a quince días de otro,  y así ha sido, de hecho el kilómetro más rápido lo he hecho a 4:35 y el más lento a 4:49, a pesar de ser una carrera siempre en subida o bajada, he controlado el ritmo perfectamente, apretando un poco en las subidas y relajando en las bajadas y sin pasar de las 160 pulsaciones. Tenía pensado acelerar a partir del km. 14, pero entre las cuestas del 14, el 15 y el 18, las zonas de empedrado del puente romano y que las piernas ya empezaban a ponerse algo duras, bastante he tenido con mantener el ritmo y llegar con 1h38'05'' por mi garmin.
Lo que sí es verdaderamente placentero es el paseo que te pegas por lugares con más de 2.000 años de historia, lo que le da a esta carrera un aspecto único y que merece vivirse, sobre todo si no te la tomas a tope y así, levantando la vista un poco del camino puedes disfrutar:

- Del paso por el Puente Romano en los kilómetros 3 y 16.
- Correr cruzando en el km. 6 por el centro del Circo Romano, escoltados por pretorianos disfrazados, el mismo lugar por donde disputaban los emeritensis sus carreras de cuadrigas.
- Pasar por un camino por debajo del Acueducto, disfrutando de la compañía del río.
- Empezar la zona final corriendo junto a la Alcazaba que sirve de vigilante del Puente Romano
- Deambular por el interior del Anfiteatro, entrando por su puerta principal y subir posteriormente junto al famoso Teatro de Mérida.
- Y Contemplar, casi ya llegando a la meta el imponente Templo de Diana.
Mis conclusiones después de esta carrera son positivas y me noto bastante recuperado, esta semana la contemplaré con cuatro entrenos, metiendo algo de calidad en 2 de ellos y hacer una salida tranquila de 20 kilómetros el domingo que viene. 

Y en unos días vuelvo a estar de tapering.

domingo

28º Maratón " Ciudad de Sevilla"

19 Febrero 2.012
Sevilla ha demostrado una vez más que se puede organizar una de las mejores Maratones de Europa por 21 Euros, si se quiere, se puede.


Mucho me temo que la crónica exceda la amplitud tolerable por los queridos lectores del blog, pero creo que será una crónica que releeré varias veces en el futuro y no quiero que se me escapen algunos detalles que me vendrá bien considerar en futuras carreras, así que perdonadme de antemano.
Ante todo destacar el gran fin de semana que he podido disfrutar, si ya hace ilusión encontrarte con algún bloguero o algún lector que te reconoce en alguna carrera, coincidir con tantos amigos de la red juntos ha sido una pasada. Ya desde el mismo sábado en la feria, después de recoger el dorsal y la bolsa me acerqué al bar y observé un grupo numeroso sentado, automáticamente reconocí a David Matraca que se levantó al verme, Rafa " El abuelo" que estaba de espaldas también se giró a saludar y así pude ir reconociendo a CharlieOscar, y otros compañeros de David, también pasaron por allí Angel Luis y Manuel con sus colegas, aprovechando la ocasión para charlar y hacernos unas fotos como si nos vieramos todos los días. Desgraciadamente no pude asistir a la comida de la pasta, había ido a Sevilla con la familia y nos quedabamos en casa de mi cuñado.
El domingo, como siempre que hay carrera, tras una noche de duerme-vela amanece muy temprano, hay que completar nuestras rutinas habituales casi como una ceremonia. Llegando al estadio hay un buen atasco de coches que retrasan más de lo que quisiera mi llegada, afortunadamente en la entrada al túnel me encuentro a David Matraca y su compañero ( dos buenas máquinas) y al Abuelo con los que voy a cambiarme y a dejar las mochilas. Rafa no deja de saludar a gente, parece que es trianero de toda la vida, dejando vaselina a unos, sprays o algún gel a otros, dice en su blog que se siente feliz y yo debo añadir que hace feliz a quien se acerca a su lado, eres un crack.
Salimos a calentar a la pista y nos topamos de frente con Isidro, que alegría me dió saludar a uno de los más antiguos y fieles blogueros desde que nos seguimos la pista. A cinco minutos de empezar y ya en pleno tumulto, Rafa grita ¡¡ Antonio!! y así puedo también conocer a Antonio MoralesJosé María y sus compañeros de Jerez, vaya equipazo que forman. ¿Ya estamos todos?, pues que comience la fiesta.
Deportivamente hablando, sabía que llegaba pasado de forma, los entrenos de las últimas semanas me confirmaban que me costaba más esfuerzo seguir rodajes fáciles que días atrás. Desde que me recuperé de la fascitis en Abril no he parado, con una buena temporada de Montaña, incluida Maratón en Octubre, mmp en Media en diciembre con 1h31'  y muchas semanas de calidad por encima de los 80 kms. De todas formas pensaba que podía optar a las 3h30' y a por ellas salí.
Entre la cantidad de gente, el tunel de salida y los grupos de amigos que van juntos, el primer km. se va a más de 6 minutos, yo que había puesto a Joselito a 4:55, veo que ya me ha cogido más de un minuto de ventaja, pero bueno, la carrera es larga. Isidro en seguida se va hacia adelante, me quedo con Rafa detrás de Antonio y sus compañeros y ya a partir del km.3 nos ponemos a 4:50-4:55, Rafa me dice que siga a mi ritmo y se queda algo rezagado. Voy detrás de los jerezanos hasta el km. 5, tengo que parar a orinar y tardo más de lo que quisiera, cuando me reincorporo veo que ha pasado el globo de las 3:30h junto a los cientos de corredores que van alrededor. Comodamente vuelvo a ponerme a 4:50 y voy adelantando con paciencia al tumulto, de nuevo me encuentro con Rafa que también había parado a orinar y que marcha junto al globo. Poco a poco vuelvo a distanciarme del globo y gracias a su altura distingo de nuevo al grupo de Antonio.
Transcurren los kilómetros tranquilamente, voy entre 4:45-4:52 y cada vez me acerco más a Joselito. En el 14 me tomo el primer gel y en el 15, después del avituallamiento inesperadamente me vuelve a alcanzar el tumulto del globo de las 3h30 y distingo a Rafa en el centro detrás del pacer. Voy bien de piernas aunque he de reconocer que llevo una media de pulsaciones algo por encima de lo que yo esperaba, así que me quedo cerca del grupo hasta la Media que pasamos en 1h46' real, 1h44'20 por mi garmin. El del globo debe haberse percatado que va algo retrasado respecto al tiempo real y empieza a acelerar, estos tirones pueden ser un peligro para algunos ya que pueden pagarlo más adelante.
La anécdota del día es que en el km.23, veo salir de un bar delante de mí al "Risitas", famoso por lo de ¡¡¡Cuñaooo!!!, que se nos queda mirando a los corredores con cara de asombro y nos suelta: ¡¡ Que no se os olvide hoy comer muchos macarrones, pero muchos!!, unas risas compartidas y a seguir.
Foto del Km.25 que le hicieron a Manuel, curiosamente aparezco corriendo a su lado y ninguno de los dos nos dimos cuenta hasta que él vió la foto después.
Hasta el Benito Villamarín, km.29 vamos a 4:45-4:50, voy a 20 metros del grupo de Antonio y por delante del globo, bueno del pacer porque el globo lo perdió unos kilómetros más atrás, pero veo las pulsaciones en 165 y decido controlarlas bajando un poco el ritmo, ahora es donde comienza el verdadero Maratón, los jerezanos se van alejando y ya no volveré a verlos (no me extraña con el carrerón que se marcaron todos).
En el km. 31 cruzamos el puente y llegamos al barrio de Triana, en ese momento me alcanza Rafa que me recuerda que ahora es cuando debe mandar la cabeza con toda la razón, aguanto con él un par de kilómetros  pero noto un esfuerzo extra que puedo pagar caro, el va con una gran zancada firme y económica a 5 minutos clavados y le dejo irse, el calor empieza a pegar, ahora ya gasto toda la botella de los avituallamientos, media bebida y media para echarmela por encima. Las piernas empiezan a resentirse, la zancada se hace más corta y las rodillas no quieren elevarse más, ha llegado el del mazo, no me atiza de golpe, no hay muro, pero los siguientes dos kilómetros voy ya a 5:10 y los siguientes dos a 5:20. En el 34 debería haber tomado el último gel, pero el estómago no me manda buenas señales, lo noto lleno de líquido y decido no tomarlo para evitar revolturas.
Cruzando el otro puente a la salida de Triana, cerca de la Plaza de Armas veo a mi mujer y mis hijos y me da una gran alegría, me da tiempo a saludarlos y a continuar. A partir de aquí los kilómetros se me hacen largos, no solo mentalmente sino también físicamente porque el garmin que en la primera parte de la carrera coincidía marcando los kilómetros casi al milímetro con las marcas del asfalto, ahora los marca mucho antes, finalmente me marcaría 600 metros de más. Ya sé que  las 3h30' se me han escapado y cuando veo a Joselito por delante más de 2 minutos busco la comodidad de los 5:40, a pesar de lo cual adelanto a bastante gente  andando, cojeando y sufriendo al del mazo en toda su crudeza. Al entrar en el parque de la Cartuja, veo de nuevo el estadio y acelero un poco el paso para acabar los dos últimos kilómetros de nuevo cercano a los 5 minutos/km. Entrar por el túnel del estadio es el último estímulo para acabar plenamente satisfecho al cruzar la línea de meta. 

Aquí tengo que destacar algún error en mi crono, la organización me da el mismo tiempo neto y real, 3h38'04'' pero os aseguro, y tengo testigos, que no salí en primera fila de la carrera, que más quisiera yo, y que tardamos cerca de 2 minutos en cruzar la línea de salida. Mi garmin me dió 3h36'13'' y por ahí debió andar, ahora ya no tiene la menor importancia.
Después pude felicitar personalmente a Antonio y a Isidro por sus grandes carreras, antes de ir a buscar a mi familia.
En los dos Maratones de asfalto he aprendido enormemente, vista esta experiencia, sé que de haberla corrido hace 4 ó 5 semanas en las mismas condiciones atmosféricas hubiera estado sin duda por debajo de 3h25' y en un futuro enfocaré mi preparación de otra forma, creo que ahora sé lo que me hace falta, aunque tendrá que esperar hasta el otoño. De momento entro en otra fase, ahora descanso y dos meses de mantenimiento hasta el Rock'n'Roll madrileño que haré en torno a las 4 horas, si alguien quiere liebre.

lunes

III Media Maratón Valdehúncar-Navalmoral

13 Diciembre 2.011

Cuando de camino a Navalmoral el termómetro del coche marcaba -2ºC en algunos tramos, ya me imaginaba que mi dolorida garganta y mi nariz taponada sufrirían el aire gélido de la mañana. Afortunadamente el sol asomaba limpio y sus primeros rayos prometían templar la sensación térmica. Dudé hasta última hora qué ponerme para correr, finalmente decidí complementar mi vestimenta con guantes, buff de forro polar, malla corta y camiseta térmica bajo la indumentaria, además de las gafas de sol.
Me coloqué bastante adelantado en la salida con el fin de coger velocidad crucero en torno a 4:15 desde el principio porque a pesar del catarro me sentía muy bien de fuerzas y quería aprovechar esta oportunidad; lo que me descolocó un poco fue comprobar que los tres primeros kilómetros nos metían por un camino de tierra con algunos charcos que había que ir saltando, esto unido a la aglomeración de corredores y que el primer kilómetro era ascendente, hizó que forzará quizá más de la cuenta, mi respiración empezó a entrecortarse y al aspirar el aire frío el pecho empezó a molestar llegando a toser en varias ocasiones.
Quisé regular cuando volvimos al asfalto, pero vi que ya había perdido algo de tiempo con respecto a Joselito ( que iba a 4:15 clavado el jodío y así acabó ) y volví a forzar el ritmo. Por ese tramo me adelantaron muchos de los corredores que normalmente salen más tranquilos pero que empiezan a darle fuerte luego, trataba de unirme a algún grupo adecuado pero no encontraba una buena situación en carrera, iba respirando agitado y el frío me rozaba la garganta con lo que un tramo de cuesta arriba de dos kms. me sale a 4:52, demasiado tiempo perdido.
Si quieres hacer 1h30' en 21 kms. obviamente tienes que hacer algo menos de 30' cada 7 kms. y yo pasé este punto en 31'41'', casi dos minutos que ya me aseguraban una recuperación imposible. De todas formas, no sé si por el sol que empezaba a emitir rayos más tibios o porque las piernas se fueron soltando, empecé a respirar mejor y continué a buen ritmo marcando los siguientes kilómetros en torno a 4:12, para llegar al 10 en 44'15''.
A partir de aquí, salvo por otra cuesta en el km.12, el ritmo subió y las buenas sensaciones volvieron, cayendo casi todos los kilómetros entre 4:07 y 4:17. En el 14 precediendo al avituallamiento me tomé uno de los nuevos geles con el que no noté ningún efecto añadido, creo que volveré a los powerbar con cafeína; para entonces el perfil ya era favorable con una larga cuesta abajo de varios kilómetros que casi, casi me hizo más mal que bien, ya que al llegar posteriormente a una calle adoquinada en el centro las piernas me temblaban del sobresfuerzo de la bajada y el ritmo volvió resentirse. 
Después de callejear por Navalmoral con buen ambiente de público, al girar en una rotonda vi a lo lejos el arco de llegada, a falta de 300 mts. se podía distinguir el reloj de meta marcando 1h29', volví a acelerar en el momento de ver como cambiaba a la 1h30' y este fue el minuto más corto de mi vida, los números caían inexorablemente y tenía la sensación de que mis piernas se movían en el aire porque no avanzaba a pesar que adelanté a dos corredores, a falta de pocos metros cayó el 31' y unos segundos después entré con una sensación extraña, había luchado toda la carrera a pesar del mal inicio, hice mejor marca personal y me sentía vencedor, a pesar de esto me habían faltado 70''. La próxima vez, espero ver la 1h29' ya detrás del arco de llegada.
No olvidar de incluir en la crónica una organización perfecta y un avituallamiento final espectacular donde había de todo con barra libre incluida, el bocata de jamón con una cerveza fría y patatas fritas, de lujo.

XIII Media Maratón de Montaña " Villa de Jarandilla"

27 Noviembre 2.011
Amanecía camino de Jarandilla y ya se adivinaba una mañana radiante.
Cuando llegamos el termómetro del coche marcaba 5ºC, pero los rayos de sol que recibíamos a través de una atmósfera cristalina reconfortaban la sensación de frío.

Salida, sálvese quien pueda
Para ser una Media de ámbito local, es esta una carrera peculiar por la diversa procedencia de los corredores. No sé si por la tradición de sus trece ediciones ya, de su emplazamiento y recorrido o de su dotación de premios, pero llegan atletas de muchas provincias e incluso bastantes desde Portugal.
En la salida me coloqué bastante adelantado, me gusta salir rápido y evitar problemas, a ver si se me pega algo de los buenos. Los tres primeros kilómetros son un continuo sube-baja por el pueblo con bastante animación, lo que motiva para correr más de lo que en principio tenía pensado, de todas formas, sabía que había terreno para recuperar el resuello antes del primer tramo duro de ascenso.
La chica ganadora cruzando el Puente Romano
Atravesamos el Puente Romano de Jarandilla y ya nos disponemos a serpentear por los caminos de la Ruta de Carlos V, regulando el ritmo en torno a 4:25-4:30 min/km. guardando ya algunas fuerzas y dejando que me pasen corredores que salen más retrasados.
Sobre el km.7 comienza la fiesta, giramos a la derecha y tomamos una vereda empinada que atraviesa el bosque; recordaba de otros años el calvario que me suponían estos desniveles y como este domingo establecí una especie de marcheta que me llevó durante toda la subida a ir adelantando continuamente a otros corredores.
Empieza lo más divertido

Coriendo por la ruta de Carlos V
Especial ilusión me hizo dejar clavado a un corredor que conozco de Cáceres y que siempre se mueve por debajo de la 1h30' en las Medias regionales llanas, tengo que reconocer que fue un gran aliciente durante el resto de la carrera ver como me recuperaba en el llano y yo volvía a adelantarlo en cuanto el camino se empinaba.
Seguimos subiendo


Bajo el otoño
En el km.13 decido tomarme el mismo gel que tan buen resultado me dió en la anterior Media, buscando que las fuerzas no decayeran en la última gran subida. Y así fue, al llegar a las cuestas de acceso al pueblo de Guijo de Santa Barbara vuelvo a notar un plus de energía que me hace seguir adelantando corredores, incluido "mi conocido" por tercera vez, el único problema es que sé que los cuatro últimos kilómetros se pueden bajar a tumba abierta, así que si quiero llegar por delante, no me queda más remedio que sacarle de rosca en esa subida y seguir subiendo fuerte.

Último repecho fuerte llegando a Guijo
Cuando llego arriba no tomo ni el agua del avituallamiento, me lanzo todo lo rápido que me dan las piernas a 3:30-3:40 con sensación de peligro de derrape en algunas curvas. Como la  bajada va haciendo eses, veo el tramo anterior a la curva que he pasado y observo a "mi compañero" recortando inexorablemente. Cuando noto la cercanía de la meta, pongo todo lo que tengo y logro entrar algunos puestos por delante en 1h36'40'', seis minutos mejor que el año pasado cuando estaba preparando la Maratón de Lisboa, luego no podía creer que había hecho los últimos 800 mts. a 3:16 min/km. cuesta abajo, sí, pero hay que mover las piernas.


Por aquí bajamos a tumba abierta.
 Estoy muy contento de como va la temporada, ojalá pueda o sepa gestionar estos meses hasta Sevilla y luego disfrutar de otras carreras en primavera, quién sabe, el nuevo Madrid Rock & Roll Marathon me está tirando los tejos.